La piel es el tejido del organismo que está en contacto directo con el exterior, por lo que, lógicamente, se ve más afectada por el clima y el ambiente, independientemente de la época del año en la que nos encontremos, ya que tanto el frío como el calor son perjudiciales para ella.
La piel seca se caracteriza por su menor espesor y su mala hidratación, que es debida a la disminución de su capacidad para retener el agua y la causante de la típica tirantez. Este tipo de piel se irrita con facilidad y tiene tendencia a la aparición de grietas.
Por supuesto, hay muchos grados de sequedad, y puede acentuarse en ciertas partes del cuerpo. Tratarla adecuadamente y evitar productos que puedan irritarla es, por tanto, fundamental para minimizar estos problemas.
Hidratación por dentro:
Hidratación por fuera:
Fuentes: Cosmética personalizada y Maquilladas
La piel seca se caracteriza por su menor espesor y su mala hidratación, que es debida a la disminución de su capacidad para retener el agua y la causante de la típica tirantez. Este tipo de piel se irrita con facilidad y tiene tendencia a la aparición de grietas.
Por supuesto, hay muchos grados de sequedad, y puede acentuarse en ciertas partes del cuerpo. Tratarla adecuadamente y evitar productos que puedan irritarla es, por tanto, fundamental para minimizar estos problemas.
Hidratación por dentro:
- Bebe suficiente agua para mantener tu cuerpo hidratado y evita el consumo de alcohol y cafeína, pues son diuréticos y, por tanto, pueden deshidratar la piel.
- Procura ingerir verduras frescas. También es recomendable consumir alimentos que contengan otras vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6).
- Consume alimentos de colores naranjas y rojos (zanahorias, pimientos, naranjas, calabaza…), ya que estos son ricos en betacaroteno, un precursor de la vitamina A.
Hidratación por fuera:
- Limpia tu piel con un producto suave y agua tibia.
- Evita desmaquillarte con jabón, ya que puede secar aún más la piel. En su lugar, utiliza leche desmaquillante nutritiva.
- Extiende la crema hidratante con la piel aún húmeda, mediante golpecitos y con movimientos ascendentes, ya que esto ayuda a mantener la humedad en el nivel adecuado.
- Evita la exposición solar excesiva y utiliza siempre cremas con protección solar.
- Exfolia tu piel con un producto muy suave una vez a la semana. De este modo, eliminarás las células muertas que se acumulan en la epidermis y acelerarás la regeneración celular, consiguiendo una piel más luminosa y especialmente limpia, ideal para absorber de modo óptimo los productos que utilices a continuación.
- Además, es importante que no fumes ni consumas alcohol en exceso.
Fuentes: Cosmética personalizada y Maquilladas
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